pero muchas veces miramos tanto tiempo la puerta cerrada que no vemos la que se ha abierto para nosotros” #Helen Keller
Mi reflexión: El problema de las emociones negativas no es su existencia, sino su tendencia a la expansión.
Echan raíces en la persona y suscitan una serie de comportamientos que tienden a hacerse crónicos y amplificarse. La cólera empuja a la agresión contra los demás. La tristeza, al repliegue. La inquietud, a concentrarse en los problemas.
El mundo de las emociones positivas es más enriquecedor, incluso son más numerosas y variadas: alegría, serenidad, nobleza, admiración, confianza, alivio, buen humor, ternura.