San Martín: el arte de liderar con propósito

Hay líderes que conquistan territorios y otros que conquistan almas.
José de San Martín pertenece a esta segunda categoría. Más allá de los triunfos militares, su legado se sostiene sobre una forma de liderazgo interior, ético y visionario que sigue inspirando, más de dos siglos después. (1)

1️⃣ Una visión que trascendió fronteras

En 1817, al planear el Cruce de los Andes desde Mendoza hacia Chile, San Martín no buscaba sólo ganar una batalla: perseguía la independencia de un continente. Comprendió que liberar al Río de la Plata no sería suficiente si los realistas seguían dominando Perú, el centro del poder colonial.
Esa decisión —concebida en 1814 y ejecutada el 12 de enero de 1817 con más de 5000 hombres y 1200 caballos— revela una visión sistémica: entender que la libertad debía ser regional o no sería. (2)

Su célebre frase, “Seamos libres, lo demás no importa nada”, resume la mentalidad del líder que pone el propósito por encima del miedo, el ego o la conveniencia personal. (3)

2️⃣ Liderar con el ejemplo

Desde su llegada a Mendoza en 1814, San Martín formó el Ejército de los Andes sobre la base de una disciplina férrea y una ética de servicio. Vivía con sobriedad, dormía en catre y comía lo mismo que sus soldados. Esa coherencia forjó respeto, no desde la jerarquía sino desde la admiración. (4)

Cuando un oficial cometía una falta, el castigo era justo y público, pero sin humillación. El mensaje era claro: la disciplina no es autoritarismo, sino respeto por el propósito común. (5)

El liderazgo ejemplar no necesita discursos, sino coherencia cotidiana. San Martín comprendía que el carácter de un ejército —como el de una organización— se construye a partir de la conducta de su líder. (6)

3️⃣ Inspirar sin grandilocuencia

A diferencia de otros caudillos de su tiempo, San Martín no fue un orador carismático. Sus proclamas eran breves, directas y moralmente poderosas. Antes de cruzar los Andes escribió:

“Soldados: la patria los contempla con orgullo. En el ejercicio de la disciplina está la base del triunfo.” (7)

Esa comunicación sobria, casi silenciosa, emanaba una autoridad serena. Hoy diríamos que ejercía un liderazgo consciente, basado más en la presencia que en la palabra. (8)

En tiempos donde abundan las voces y escasean los ejemplos, su forma de inspirar nos recuerda que la verdadera influencia no grita: irradia. (9)

4️⃣ Humildad en la cumbre del poder

En julio de 1822, durante la Entrevista de Guayaquil, San Martín se reunió con Bolívar. Ambos compartían el sueño de la independencia americana, pero diferían en la forma de alcanzarla. San Martín, percibiendo que su presencia podía dividir fuerzas, renunció al mando y se retiró en silencio. (10)

Fue una de las decisiones más nobles de la historia latinoamericana: renunciar al poder por el bien del propósito colectivo. (11)

“La verdadera grandeza consiste en hacer que los demás se sientan grandes.” (12)

Ese gesto encarna una lección de humildad estratégica: saber cuándo ceder el protagonismo para preservar el propósito. (13)

5️⃣ El valor de la integridad

Tras liberar Chile (1818) y proclamar la independencia del Perú (28 de julio de 1821), San Martín fue nombrado Protector del Perú. Apenas un año después renunció a todo cargo y partió al exilio, viviendo sus últimos años en Francia hasta su muerte el 17 de agosto de 1850. (14)

Pudo haberse convertido en dictador, pero eligió la coherencia moral. Rechazó honores y riquezas, y hasta en su testamento pidió ser enterrado en su tierra, lejos de la vanidad del poder. (15)

Ese retiro voluntario no fue una huida: fue un acto final de integridad. (16)

Epílogo: cruzar nuestros propios Andes

San Martín no dejó frases motivacionales ni manuales de gestión, pero su vida es una lección viva de lo que hoy llamamos liderazgo transformacional. (17)

Su ejemplo nos recuerda que liderar no es mandar, sino servir; no es buscar reconocimiento, sino impulsar una causa más grande que uno mismo. (18)

En cada época de incertidumbre, los líderes auténticos son los que, como San Martín, cruzan sus propios Andes: con propósito, disciplina y humildad. (19)

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Fuentes y referencias

  1. Mitre, Bartolomé. Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana (1887).
  2. Academia Nacional de la Historia Argentina. Archivo del General San Martín, Vol. II (1950).
  3. San Martín, José de. Carta a Tomás Guido, 1816.
  4. Rojas, Ricardo. El Santo de la Espada (1933).
  5. Belgrano Rawson, A. San Martín: el conductor y el hombre (1964).
  6. Halperín Donghi, Tulio. Revolución y guerra (1972).
  7. Proclama al Ejército de los Andes, Mendoza, enero de 1817.
  8. Luna, Félix. Los caudillos (1971).
  9. Carbia, Rómulo D. Historia crítica de San Martín (1944).
  10. Basadre, Jorge. Historia de la República del Perú, Vol. I (1964).
  11. Mitre, Bartolomé. Historia de San Martín, cap. XXVIII (1887).
  12. Rojas, Ricardo. El Santo de la Espada (1933).
  13. Pérez Amuchástegui, Alfredo. San Martín conductor (1953).
  14. Academia Nacional de la Historia. San Martín en Francia: documentos y correspondencia (1950).
  15. Testamento del General San Martín, París, 23 de enero de 1844.
  16. Halperín Donghi, Tulio. El espejo de la historia (1987).
  17. John Mattone Institute. Intelligent Leadership and Historical Archetypes (2020).
  18. Maxwell, John C. The 21 Irrefutable Laws of Leadership (2007).
  19. Borello, Leandro. Reflexión sobre liderazgo interior (2025).